Peliteñidas y barbilocas

Hoy brilla el sol en mi cabeza, la ropa está rebajada y estreno zapatos. Que sí, que se me ha desbordado mi lado frívolo, ¿y qué? El caso es que, como estoy en la mood apropiada, dedico este post a mis dos rubias piji-chungas preferidas.

Pijas

Siempre me gustó Betty la fea, y aunque tuve mis reticencias a dejarme llevar por Yo soy Bea, la carne es débil y he caído… bueno, he caído solamente un poquito, y básicamente por la misma razón por la que caí con Betty la fea: disfruto como una enana con las borderías de la rubia pija rabiosa, tan ingenua como egoísta y tan borde como divertida. No me juzguéis, otros han flipado con House o Vilches y ellos ni siquiera saben hacerse la manicura.

Bárbara (Norma Ruiz), la barbiloca en Yo soy Bea y Patricia (Lorna Paz), la peliteñida en Betty la fea son básicamente lo mismo: pijas venidas a menos, básicamente lerdas y manifiestamente inútiles para cualquier otra cosa que no sea conjuntar trapitos y planear chungueces, en ocasiones torpes, en ocasiones sorprendentemente elaboradas. Su único objetivo es un buen braguetazo y, mientras tanto, dedicarse a ridiculizar a la pobre Bea/Betty y, de rebote, a sus amigas. Lo divertido de las pijas es que, probres, como tienen menos luces que Espinete, siempre acaban pillando, convirtiéndose en una caricatura casi tragicómica. No digo que sean el alma de la fiesta, pero sí el complemento ideal para Bea/Betty.

Os dejo con un video de la peliteñida original. Es una lástima que no haya encontrado su famoso “Desgraciados”, pero es igualmente impagable. Por cierto, ¿no creéis que “peliteñida” es uno de los apodos más logrados de la historia de los apodos?

Y ahora otro de la barbiloca, cuyo apodo tampoco se queda corto.