Actos de fe

No, no me he vuelto mística de repente ni me he pasado el puente en una cueva zampando pan alucinógeno a lo Santa Teresa de Jesús, pero sí que llevo varios días pensando en los diversos actos de fe a los que nosotros, teligiosos practicantes, nos sometemos día tras día.

Homer Simpson Heaven Hell

Es un acto de fe aceptar que nuestros Friends tienen conversaciones en la cocina de Monica que no se oyen en el sofá del salón que está a un metro, que cualquiera puede pagar un alquiler en Manhattan aunque tenga un trabajo de mierda, o que Michael Scofield podría escapar de Alcalá-Meco con tan solo un bastoncillo de orejas usado (especialmente si McGivver anda por ahí). Y me diréis, esto último es una patillada, y razón no os falta. Lo cierto es que la frontera entre acto de fe y patillada es muy, pero que muy fina. Los inventos de Steve Urkel: ¿actos de fe o patilladas? Los disfraces de Sydney Bristow: ¿actos de fe o patilladas? El humo negro ¿acto de fe o patillada?

Sydney Bristow

En realidad, son las reglas del juego que se autoimpone cada serie las que separan una cosa de la otra. Lo importante es que las susodichas reglas sean sólidas, que los acontecimientos se desarrollen en consecuencia, y que consigas suficiente complicidad con tus fans para que a estos no les importe que de repente Buffy tenga una hermana que en realidad no es su hermana sino una llave. En fin.

Las series que se mueven en el terreno de la ciencia ficción lo tienen más fácil, a priori, para que sus reglas del juego permitan bastantes más idas de la olla, en ocasiones monumentales, sin llegar a la patillada. Sin embargo, con algunas de estas series nos tenemos que someter a uno de mis actos de fe preferidos: el idioma universal. Ejemplo: que nuestros chicos de Battlestar Galactica hablen todos un inglés frakking good.

 

Kara Thrace Starbuck
Debe ser que la ginebra une culturas

Yo lo entiendo, sería un pollo reflejar la inmensidad de variedades lingüísticas que podría haber, y por eso me someto incondicionalmente al acto de fe del idioma universal, y también por eso me rindo ante lo ingenioso de la solución de Farscape para el problemilla lingüístico: los microbios traductores, una especie de bichitos que cumplen todas las normas ISO del universo conocido y por conocer y que, inyectados, te permiten entender casi cualquier idioma. A partir de aquí cualquier cosa que me expliquen me la creo, incluso toda esa pájara de los agujeros de gusano que aún no he llegado a comprender.

En resumidas cuentas, al final es solamente decisión nuestra aceptar el acto de fe o denunciar la patillada, aunque siempre he creído que un acto de fe bien llevado nos acerca un poco más al paraíso teligioso.