Confesiones Fetídicas — Glee apesta
Me sabe mal decirlo pero para mí, Glee es la nueva Heroes. Fue empezar la segunda temporada y ver que el barco se iba a pique.
Confesiones fetídicas: Lone Star, ni fu ni fa
James Wolk es muy mono y bla bla bla, pero en esta casa nunca nos ha pirulado demasiado (o nada, depende del caso) Lone Star, vaya, sus dos capítulos.
Confesiones fetídicas: la pecera de Eva
Me encanta La pecera de Eva. Estoy deseando que empiece la nueva temporada y ni siquiera me da miedo que atufe a Mentes peligrosas (la nueva, digo)… y algún día le diré algo por twitter aún sabiendo que vete tú a saber quién lleva su twitter.
Confesiones Fetídicas — Sensación de Vivir
No sólo tengo las 10 temporadas de Sensación de Vivir guardadas como oro en paño en uno de mis discos duros sino que, de vez en cuando, revisiono algunos capítulos para estar en paz con el mundo.
Confesiones fetídicas – La pandilla plumilla
La más-peor pelea que he tenido con mi hermana, ever, fue porque olvidó grabarme el último episodio de La pandilla plumilla, Press Gang para los amigos.
Confesiones Fetídicas — Dexter
Sus promos son impecables y Michael C. Hall me cae genial… pero Dexter me parece una de las series más aburridas de la historia.
Confesiones Fetídicas — Full House
Full House fue la primera serie con la que me O-B-S-E-S-I-O-N-É
Confesiones Fetídicas — LOST
Hace años que Lost me dejó de quitar el sueño.








