Necessary Roughness, terapia de machos

A pesar de ser un canal olvidado por la mayoría de la población gafapastis, en esta casa cada día amamos un poquito más al canal USA Network. La cadena amiga que nos surte de las necesarias series ligeras para poder digerir las otras. De este modo, nos encontramos ante un canal que hace tiempo nos regala maravillas que pasan injustamente desapercibidas como In Plain Sight, White Collar o la Alias de tercera regional, Covert Affairs. Y encima, este verano nos trajeron la que para nosotras fue la mejor estrena estival: Suits.

Pero es que este verano también estrenaron otra serie que amo y que, por supuesto, el público ha decidido prejuzgar y omitir: Necessary Roughness. En España la han llamado Terapia de choque para que quede claro que el tema va de psicólogos y no haya confusiones peligrosas. Claro que lo de que va de psicología también está pillado por los pelos porque a Callie Thorne te la crees de psicóloga como a mí de monja de clausura, pero vaya, con Necessary Roughness tenemos que aplicar la suspensión of disbelief a tope. Y no es que sea una mala cosa, eh, de hecho yo abogo por suprimir la incredulidad a la hora de ver cualquier serie, porque si no, no se disfruta igual.

Nuestra querida doctora Santino, de la noche a la mañana, se convierte de mujer cornuda de las afueras a psicóloga de cabecera de los ficticios New York Hawks. O lo que vendría a ser lo mismo, se convierte en la madre de todos los jugadores y del staff técnico, ya que estamos. Porque, ya se sabe, siempre va bien tener una mujer a mano. Gracias a su trato con el equipo, no sólo tiene que soportar a la estrellita de cabecera (un Mehcad Brooks insoportable), si no que también le da opción a tratar a otros deportistas de élite y a retozar con algún que otro macho. Si no hubiese tiempo de retozar, no sería una serie ligera. Y no nos gustaría. En cosa de 12 capítulos, la Doctora Santino se enrolla con Jason Gedrick, (con la cara hecha polvo), con Marc Blucas (que renunció a ser el papá de Emily en Revenge para estar en Necessary Roughness) y sentar las bases para un futurible enrollamiento con Scott Cohen (mítico Max Medina de Las chicas Gilmore). Nada mal para 12 capítulos.

Por supuesto, Necessary Roughness se parece mucho más a Sexo en Nueva York que a In Treatment pero vaya, yo se lo agradezco, porque a pesar que Callie Thorne tiene una pinta de chola que echa para atrás, me divierte mucho más que la cara conpungida de Gabriel Byrne. Claro que me preocupé un montón cuando Amanda Detmer (que interpretaba uno de los personajes más graciosos), dejó la serie para irse a Man Up. Por suerte la ABC ha cancelado esa cosa abyecta y puede ser que Jeannette vuelva a los subirbios con su novio…. MARIO CIMARRO, señoras y señores.

USA Network ha renovado Necessary Roughness para una segunda temporada de 16 capítulos más y yo no podría estar más feliz. Que los estrenos de esta temporada son un poco apestosillos, y prefiero mil veces la sencillez y efectividad de Necessary Roughness, que las pompas y boatos de mil Pan-Ams.

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