Esto sí que son trajes

¿Alguien necesita razones para ver Suits? Ahí van dos:


(y de regalo, tres más)

1. Harvey Specter (Gabriel Macht) es como una escultura griega con traje. Cuando se inventaron lo de “ir como un pincel” pensaban en él, y me apuesto toda la coca-cola que tengo en la nevera a que huele de maravilla. Es bastante sobradete, pero eso forma parte de su encanto, y oye, lo es porque puede, y básicamente porque es uno de los mejores abogados-dandy de New York. Y lo más importante: aunque también va de frío y de heartless, debajo de la chaqueta, el chaleco y la camisa, el chico tiene corazón y todo. Ir descubriéndolo es uno de los mayores alicientes de Suits, que sabemos que Harvey tiene, seguro, un pasado no tan perfecto como el planchado de sus trajes. Por cierto, soy muy fan de su despacho, con las pelotas de baloncesto firmadas y las estanterías llenas de discos.

2. Mike Ross (Patrick J. Adams) es otra escultura griega, más pequeñita y con el traje peor planchado. Nunca fue a Harvard y nunca se sacó el título, pero tiene memoria fotográfica y bajo la protección de Harvey ya va por ahí ganando casos. Eso sí, el chico lo sufre, que el pobre casi nunca se entera de la misa la mitad. Además, me preocupa que con eso de ir por ahí en bicicleta, el factor “olor” no le sea demasiado favorable, pero me parece súper cute que siempre lleve la cartera cruzada y que se pasee por New York con un casco ridículo.

3. Tienen tanta química entre ellos que a veces, cuando discuten, deseo no demasiado secretamente que se arranquen las camisas a lo bestia. La forma en que ambos van a interaccionar/evolucionar juntitos mientras ganan sus casos ligeros y multimillonarios ayudará a que Suits siga siendo entretenida o a que comience a apestar. De momento, las perspectivas son buenas.

4. Tiene algunos secundarios que cumplen de maravilla su función.
Jessica Pearson (Gina Torres) es la jefa de ambos. Tiene una relación estrecha con Harvey, aunque no rompegrabosa, más bien disciplinadora, como corresponde a una mentora con su protegido. Para Mike, Jessica debe ser como una diosa africana o algo así.
Louis Litt (Rick Hoffman) va de villano. Trabaja en el mismo bufette que la pareja fantástica pero vive para patearles el culo, o por lo menos para intentarlo. Nada demasiado elaborado, aunque entretenido, algo así como Tom y Jerry, donde Louis es el pobre Tom y Harvey/Mike van de Jerry. Por supuesto, casi siempre gana Jerry. Eso sí, Mike cualquier día se lo hará encima sospechando que Louis ha descubierto que puede limpiarse el trasero con su título.
Donna (Sarah Rafferty) tiene potencial como aportadora de momentos divertidos. Trabajar como secretaria de Harvey requiere que sea tan inteligente y eficiente como pícara y atractiva. Ninguna peliroja con estas características puede ir por ahí sin proporcionar algunas risas, ¿no?

5. La fotografía es la que corresponde a cualquier serie ambientada en New York, y esto lo digo básicamente porque me exaspera que digan que Alphas se ambienta en New York y luego tenga una fotografía naranjosa y difuminada que te recuerda más a Topeka, Kansas. Eso no pasa en Suits. Nop. Todo es neoyorkinamente bonito y brillante.

Y sí, Suits también tiene algunos puntos débiles que tendrían que solucionar, básicamente relacionados con el entorno de Mike y cierta secundaria que he ignorado. Démosle tiempo, ¿vale?

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