¡Sí! ¡Quiero!

Los americanos podrían hasta inventarse un programa de televisión sobre la relación entre un guisante y un lápiz del número dos, esto es así. Imaginad la que lían si tienen algo que puede dar tanto de sí como una boda. Cualquiera que haya organizado una entiende lo reality-friendly que pueden llegar a ser, y si la boda es yanqui, con sus damas de honor y sus cosas, pues ni te cuento. Personalmente no disfruto demasiado en ellas, en las bodas, digo, pero todo el bizarrismo que las rodea me fascina, en todas sus variantes, desde el glamour a lo Catherine, Duchess of Cambridge, hasta el garrulimo bodorril repleto de manicuras francesas mal hechas pasando por el psicotropismo a lo Alaska y Mario.

Total, que si se suma lo intensamente que viven los americanos el evento boda a la capacidad inmensa para el show business que tienen al otro lado del Atlántico, no sorprende la cantidad de programas sobre bodas de todo tipo emitidos en cadenas de todo tipo gracias a ese cable diversificado que nos regala tantas perlas. No están todos los que son, pero tiene tela. Ojo con los títulos que les han puesto, es para quitarse el sombrero velo (lo siento, broma fácil, pero tenía que hacerlo)

My Big Redneck Wedding

Vaya, rústicos en bodorriolandia o mi gran boda en la granja, porque entre lo de redneck y que se emite en CMT (Country Music Television) no hace falta decir mucho más. Vale, sí, que lo presenta Tom Arnold y que en la mayoría de las bodas no hay fondue de chocolate después del banquete sino la caza del jabalí, o algo parecido.

Platinum Weddings

En el otro extremo del espectro bodorril tenemos las bodas más suntuosas de los estados juntitos, esta vez de la mano de We. Bodas con presupuestos que en algunos casos rozan el millón de dólares, fiestas que duran días, vestidos con diamantes, novias que llevan en joyas lo que vale un dúplex en Passeig de Gràcia, y cualquier otra extravagancia que se pueda pagar con dinero. Todo un exitazo para We.

Amazing Wedding Cakes

Pues eso, que con el exitazo de Platinum Weddings se lanzaron con Amazing Wedding Cakes, que ya os podéis imaginar que va de pasteles que cuestan lo mismo que toda la boda de la prima Loli del pueblo.

Four Weddings

Mi preferido. El original es de Sky Living, y en los estados juntitos lo hace TLC. Va de cuatro perras del infierno novias compitiendo entre ellas para ver cuál organiza la mejor boda, como cuando en Ven a cenar conmigo se gastaban su mejor mala leche. La que gana se lleva una luna de miel de la muerte, y el placer de haber machacado a las otras, claro.

My Big Fat Gypsy Wedding

Otro que no es yanqui. De hecho lo ha petado en Inglaterra. Más que reality es una serie documental sobre las bodas en la comunidad gitana. Tan pintoresco como entretenido. Que digo yo, puestos a liarla, nada mejor que una buena boda gitana.

Say Yes to the Dress / Girl Meets Gown

A estos los pongo juntos, porque básicamente van de los mismo: ese largo y tortuoso camino hacia la búsqueda del vestido perfecto. Algo así como la ruta Belén Esteban. Say Yes to the Dress, de TLC, sigue a las novias que van a Kleinfeld Bridal, en New York. También hay una versión sobre novias de Atlanta y otra sobre damas de honor. Tela. En Girl Meets Gown, de We, están en Dallas, en un local llamado Stardust.

My Fair Wedding

O lo que es lo mismo: esta boda era una ruina. Suerte que David Tutera se presenta tres semanas antes de tu boda para evitar que seas recordada como la novia más garrula de la historia. Nótese que se necesitan tres semanas para arreglar una boda y los chicos de Ty Pennington construyen casas en una.

Shedding for the Wedding

Uno de los fracasos del año de la CW. Se trataba de una versión de The Biggest Loser pero con parejas que quieren estar delgaditas para su boda. A la ganadora le pagaban un megabodorrio muy delgadito. Lo presentaba una Sara Rue ahora también muy delgadita y las audiencias, de hecho, también fueron muy delgaditas.

Bridalplasty

Madre mía. Pues como cualquier reality 10 negritos style con sus pruebas bodorriles y sus eliminaciones y sus cosas. Quien queda primera cada semana se gana una operación de estética. Quien gana al final se lleva la operación y una boda de ensueño. You can kiss the bride’s plastic lips!

Y en realidad hay muchos más, incluido el ya clásico Bridezillas, con sus novias histéricas cada vez más locas a medida que se acerca el gran día. Pero si a pesar de todo algo sale mal, que nadie se preocupe, siempre se puede llamar a los chicos de I Do Over y ellos te preparan otro bodorrio. Pues vale, como si no tuviéramos suficiente con una.

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