Wil Wheaton, abrazando la odiabilidad

Los hay que se hacen querer y los hay que se hacen odiar. Ahí está Wil Wheaton, el hombre que ha conseguido que odiarle sea terriblemente cool, bueno, cool al menos en el universo geek. Y es que odiar a Wil Wheaton es tan nerdyguay que, en realidad, se pasa del odio al amor como quien recita los cuatro primeros decimales del número pi.

Stand By Me

Ahí, situado en la derecha, tenéis al joven Wheaton en Stand by me. Que no, que aquí aún no era objeto del odio inconmensurado del friquiverso, eso pasó cuando un año después comenzó su andadura en Star Trek: la nueva generación donde, quién sabe cuando o por qué, no tardó en despertar el odio del trekky-fandom. Casi me los imagino fundando clubs “Odioemos a Wil” al estilo del “I Hate Rachel Green”.

En fin, el tema es que yo no sé qué le enseñaron en Star Trek con tanta lucecita, pero Wil Wheaton se convirtió en un mega geek itself. Se abrió un blog (nada menos que en 2001, a ver quién de los que lee esto puede decir lo mismo) y comenzó a colaborar con diversas publicaciones tecnológicas así como con la revista Dungeon. Vale, y seguía actuando aquí y allá.

Convertido en un autoprocrlamado geek, el amigo Wil debió pensar “pues from lost to the river” y se lanzó a interpretar nerds que han superado el nivel de nerditud de los supernerds (The Guild, Eureka, Leverage, etc), por no hablar de su autoparodia en The Big Bang Theory donde aparece, nada menos, que como némesis de Seldon. Que sé que el mundo se divide entre los que odian TBBT y los que la aman, pero es un hecho que triunfa, aunque tuvo épocas más brillantes, y que aparecer en ella es todo un punto.

Y así es como el hombre que hace unos años estaba maldito en la ciencia ficción se ha convertido en uno de los geeks preferidos de la tele. Que os gustará o no, pero bien hecho, Wil.

Para más, el SFX Magazine de Abril.

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