Besos que no son besos y otros convencionalismos

En el último de Castle ya lo han hecho, han tirado del típico recurso del beso falso (aquí varios ejemplos de Macguffin) para que los shippers tengamos un pequeño momento de gloria. Esto es, hacer que personajes con un largo historial de tensión sexual no resuelta se den un pedazo de beso (depende del caso, esta vez sí que fue “pedazo de beso”) pero que en realidad no cuenta porque forma parte de una actuación, de un sueño, de una realidad paralela, de alguna random patillada o tuvo lugar debajo del muérdago.

Total, que el beso no cuenta porque el shipper que llevamos dentro no quiere que se den un beso si luego no se van a subir al Empire State para prometerse amor eterno y procrear un pequeño equipo de balonmnano. Y es que ser shipper es muy malo, porque luego tienes que echar mano de miradas, gestos y comentarios que refuercen que, aunque el beso fue un fake, el amor está ahí, in the air. Vale, y cosas de esas también hay unas cuantas últimamente en Castle.

Lo del beso falso se ha convertido en un must para esas relaciones, generalmente en series “de casos”, que nada más comenzar ya tienen un largo historial de tensión sexual no resuelta, si se me perdona la paradoja. Poner un beso falso en algún o algunos momentos de la serie es casi tan necesario e inevitable como hacer que los personajes tengan epifanías que resuelven los casos cuando están tranquilamente con su familia, o en el bar, o divagando alejados de la oficina. Cuando comienzan estas escenas es como ya vieras en la esquina de la pantalla que la bombilla se comienza a iluminar. Pues con los besos falsos pasa lo mismo, tienen que estar ahí y hay momentos en que son absolutamente necesarios.

Forges Expediente X

Claro que para conseguir verdaderos momentos shipper, con besos falsos o no, lo suyo es que te curres la relación de la pareja, como hicieron en su momento con Expediente X (me encanta esta lista de momentos shipper de Mulder y Scully), como por fin aprendieron los chicos de Castle hace algún tiempo, y como llevan ya meses haciéndonos sufrir los amiguetes de Bones, y es que ha llovido mucho desde ese beso falso bajo el muérdago, aunque luego descubriáramos que ni siquiera fue el primero. Igualmente, a partir de ahora ningún beso Booth-Brennan puede ser falso, como pasó en el Millenium de Mulder y Scully, que quizás no nos lo explicaron clarito, pero ese beso, no era falso.

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