Los capricanos y la terracotta

Daniel Graystone tiene un guerrero de Xian en su despacho, que lo sepáis (foto más abajo).

Y es que a estas alturas ya todos también sabemos que Battlestar Galactica “elevó” la ciencia ficción, por decirlo de alguna forma. Caprica también aprovecha la senda elevadiza que ha heredado añadiendo elementos culebronizables y también algo gafapastas, no lo negaremos.

Battlestar Galactica - Santa Cena

Pero vuelvo a la elevación, esa elevación que el amigo Moore consideró imprescindible para alejarse de las space operas y que consiguió en parte a través de lo que ha llamado alguna vez Naturalistic Science Fiction (aquí coincidiremos en que un poco de guays sí que va). Que me da igual el nombre que le ponga, lo importante es que se grababan las escenas con un cierto aire documental, la construcción de los personajes era realista (nada de héroes infalibles, ahí quien más quien menos se había pillado una turca con el liquidillo verde) y la ciencia utilizada era más o menos creíble, según sus normas.

Total, que siempre hemos aceptado las hojas con las puntas cortadas, los fraks y los so say we all, por ejemplo, como peculiaridades de un universo a priori remoto y lejano al nuestro. Pero hubiera sido de locos intentar construir ese universo remoto con total verosimilitud, relativamente hablando, claro.

Caprica

Los galácticos no podían hablar o vestirse como klingonianos, está claro. Tenían que llevar nuestros clásicos trajes, vestidos o complementos, y trabajar en despachos que bien podría haber utilizado Josiah Bartlet. Y no me negaréis que, con lo grande que es el universo, las posibilidades de que en algún planeta tengan muebles estilo Luís XVI son totalmente remotas, por no decir otra cosa. Y sí, ya sé que el final de Galactica se abre una puerta a esta posibilidad, pero sigue siendo remoto. Ok, remoto pero necesario para creernos a los personajes y hacerlos nuestros. No solamente no lo discuto sino que lo defiendo.

Y todo este rollo para explicaros que la fanfatal que llevo dentro flipa cuando ve que Daniel Graystone tiene un guerrero de Xian en su despacho, claro que el tío tiene un despacho con tantos cacharritos (seguro que todos con su significado) que no me extrañaría que apareciera por ahí el Santo Grial. En fin, no sé si se aprecia en la imagen, pero es claramente un guerrero de terracotta, desconozco el modelo.

Caprica Terracotta Warrior

Claramente un guiño a los futuros cylon, también un ejército temible de proporciones dantescas, claro que los guerreros del emperador Qin Shi Huang se construyeron como hace 2300 años (a saber dónde nos coloca en tiempos capricanos, que no quiero espoilear) y nunca cobraron vida (The Mummy: Tomb of the Dragon Emperor no cuenta). También espero que no les dé por fotocopiarse, evolucionar y que ni de coña, never, ever, tengan un plan.

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