Mes: mayo 2010

Pinículas fantasbulosas: Crueles intenciones

Uhmmm… sip, sé perfectamente que Crueles intenciones más que fantasbulosa es apestosa, y lo peor es que ni siquiera en esa apestosez radica su encanto. Vaya por delante que no me rasgo las vestiduras ante una adaptación cutrerna (véase cutre+moderna) de Las Amistades Peligrosas, por mí como si todo el equipo de Dollhouse decide reinventar Lo que el viento se llevó. Pero la cuestión es que Crueles intenciones es un despropósito guarrillo de principio a fin, y aún así (o por eso) la adolescente sin miramientos que llevo dentro la ama. Corría el año 1999 y Ryan Phillippe casi estaba

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Rob Lowe, suma y sigue

Ya sabéis que dentro del grupúsculo (enorme) de obsesiones que tengo, una de ellas es Rob Lowe. Y me obsesiona no porque a pesar de que pasen mil años este hombre siempre estará ultra-bueno, si no por sus bizarras decisiones laborales, todas ellas fruto de su ego desmesurado. Y es que estoy convencida de que todas sus cagadas se deben a que es una divona de tomo y lomo. Lo que está claro es que Rob es un actor excelente y no sólo por sus dotes interpretativas si no que, sea por el motivo que sea, cada vez que aparece

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Todos los huesos

En las series de casos, lo que es el caso propiamente dicho normalmente me interesa más bien poco (a no ser que se lo curren bastante, que de vez en cuando, mira, pasa). Total, que como soy una sentimental adicta a las comedias románticas, lo que más me atrae en estos casos «de casos» son las dinámicas que se generan entre los personajes. Podéis imaginar, entonces, que considero totalmente imprescindible que en la estructura de estas series haya algo que no falle nunca: esos minutos finales después de haber resuelto el caso, cuando nuestras parejas de compañeros detectives, polis o

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Grab a spoon!

Creo firmemente que para cualquier situación que te plantee la vida, Friends tiene la respuesta. De hecho, estoy por elaborar una Friends Guide to Life, como la de los Simpson pero con Rachel Green en la portada haciéndose mechas. Anyway, la lección vital de hoy se la dedico a aquellos que madrugaron el lunes y se enfadaron… y qué narices, también a los que no se enfadaron (no nos enfadamos) Total, aquí la versión gastronómica del Carpe Diem televisivo: disfruta del helado mientras lo tengas, saborea los pedacitos de chocolate, y cuando se acabe… grab a spoon!!! Espero que no

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GLEE Randomness

Esta semana ha hecho un año que FOX decidió preestrenar Glee en plenos upfronts y está claro que este ha sido el año de Glee. Es más, hasta septiembre no se estrena la segunda temporada pero hoy ya se ha anunciado que la serie ha sido renovada para una tercera. Vale, hoy también se acaba Lost, pero es que a mí me gusta llevar la contraria y los niños cantores estos, están en todas partes. Si no es un disco, es una gira, una estrella invitada, una revista o el diva behaviour de Lea Michele. Lea está en todas las

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Moqueando con las comedias

En años y años de inmersión televisiva (que una tiene una edad) siempre me he preguntado por qué muchísimas cabeceras de comedias de antaño tienen ese regustillo triste-depresivo-voy a llorar-pero soy feliz. Por todos los tubos catódicos desguazados, si son comedias! El caso Cheers es de libro, y el proceso de creación de su cabecera se ha convertido en una bonita historia. El resultado: que los chicos de Cheers nos hace reír, pero su cabecera es, oficialmente, el mayor himno a la moriña de todos los tiempos. Muy grande. Lo bueno es que el grafismo de la cabecera también es

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Smallville, por favor, ¡aprende a volar!

Yo también me niego a pensar que soy la única que sigue viendo Smallville con todo el cariño del mundo. Vale, sé que Tom Welling es peor actor que Dean Cain y Brandon Routh involucionando a la vez, pero también es mucho más apetecible, eso es indiscutible. Con lo buenorro que estoy de negro, ni de coña vuelvo a comprarme camisetas azules También sé que muchos (hasta yo misma) la dejasteis en algún momento de las nueve temporadas entre esto no va a ninguna parte y esto definitivamente no va a ninguna parte. OK, todos tenemos en mente que Clark

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Machirulizando a Dawson

James Van der Beek siempre será Dawson. Eso es duro, claro. Duro porque llevará un sambenito de por vida y duro porque Dawson era imbécil. James, como la mayoría de miembros de Dawson’s Creek ha mejorado con los años (Katie, tú no, hija, tú has ido a peor). Porque, reconozcámoslo, ese cabezón no era ni medio normal. El pobre James no ha tenido suerte superando el papel que le hizo famoso. Intentó hacer pelis indie, que le sirvieron como trampolín a sus secundarios, mientras que él no convencia (The rules of atraction, o I love you, I love you not,

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La bella y el mapache

Me niego a pensar que soy la única persona que sigue viendo Gossip Girl con todo el amor del mundo. Muchos dicen que dejaron de verla en los capítulos de los Hamptons. Cosa que ni entiendo, ni me creo. Porque estoy segura que la gente sigue sentada en su casa probándose diademas, soñando en brunches y deseando que Chuck Bass les susurre al oído con su voz arenosa. A aquellos que creen que la serie saltó el tiburón en cuanto los personajes empezaron la universidad, les digo que eso es imposible, porque Gossip Girl saltó el tiburón en el primer

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Fraterniza como puedas (a paintball story)

Lo del paintball no es nuevo. Vaya, lo de hacer que los personajes de una comedia parezcan salidos de una peli de Rambo. No es nuevo. Y por alguna razón, nos divierte. Lo han hecho en The Big Bang Theory (con sexo en las trincheras incluido, por cierto), también lo han hecho en How I Met Your Mother (y yo creo que Barney y Robin también hubieran tenido sexo en las trincheras del laser-tag) y lo han hecho en Community (Modern Warfare), claro que como estos chicos están como una cabra (y son brillantes), lo que les ha salido es

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Señorita Topisto, venga a mi despacho

En realidad se llamaba Agnes DiPesto, pero quizás los traductores pensaron que nuestra mente impresionable de los 80 no estaba preparada para los apellidos con nombre de salsa de espaqueti. Da igual, Topisto/DiPesto. Ambos tienen una sonoridad suficientemente estrambótica como para encajar perfectamente con lo que para mí siempre fue típica «auntie» soltera y extravagante con un armario lleno de faldas largas y pañuelos gigantes. Estoy dispuesta a vérmelas con cualquiera que niegue que era el alma de la agencia (de Blue Moon, de Moonlighting, claro). Era algo así como un referente espacio-temporal de honestidad, inocencia, alegría y a (bastantes)

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Babies’ Anatomy

Ayer salió a la luz la portada del US Weekly donde Eric Dane y Rebecca Gayheart (Tony Marchette para los amigos), nos presentaban a su hija Billie Beatrice. Lo que nos queda claro al ver la portada es que la madre aquí no vale un peine, pues it’s all about McSteamy. Venga, vamos, ¡que sale en bolas! No me quejo, y más viendo que se vuelve a dejar crecer la barba. Y es que no soporto verlo afeitado. Alguien le tendría que hacer llega a Shonda Rhimes una notita donde diga: No afeitar a Eric Dane y ¡no teñir a

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