El Efecto Tina Yothers (parte II)

Como os prometí la semana pasada, seguiré con los damnificados del Efecto Tina Yothers, pero esta vez, repasaremos algunos miembros y miembras de la sub-sección “asustando al personal”. Recordad que los sufrientes de este efecto son tristes estrellas infantiles que crecieron ante nuestra mirada y, al hacerse mayores, perdieron toda la gracia. Los de hoy no sólo perdieron la gracia si no que lo hicieron de una manera tan inquietante, que las cadenas tuvieron que poner un Parental Discretion is Advised.

Lacey

Una de las personas que más me asustaron en mi juventud fue Lacey Chabert, que en los años que duró Party of Five, pasó de ser la hija pequeña repelente y superdotada, a verse dotada de una personalidad ultra-tética desmesurada. Fue tal el cambio físico al que nos sometió Lacey, que tuve que aplicar fanesia para recordarla siempre como la pequeña Claudia Salinger.

En Mean Girls abrazó su nueva personalidad en todo su esplendor. Porque, asumámoslo, nunca jamás podrá volver a hacer de niña superdotada. Al menos, intelectualmente.

Raven

El caso de Raven Symoné, más que digievolucionar en una serie, ha sido más un Lifetime Achievement, ya que se podría decir que Raven prácticamente nació ante nuestros ojos. Junto a las gemelas Olsen, Raven ha sido una de las mejores actrices infantiles de la televisión. Capaz de robarle escenas a dos pesos pesados como Bill Cosby y Will Smith, Raven tenía un puesto asegurado en Hollywwod. Hasta que creció y toda la gracia que tenía empezó a dar miedo. Su adaptación personal del slapstick combinando megryanismo con eddiemurphysmo, sin duda no te deja indiferente aunque, amigos, a mí me asusta profundamente.

Savages

Ay, los hermanos Savage. Esa monería de hermanos… Al menos, Fred lo era. Y tenía talento. Al final de los ’80 era el amo de la televisión infantil con Aquellos maravillosos años y La Princesa Prometida. Hasta que creció. Porque no era mal actor, pero ya no era un niño, así que no tenía tanta gracia.

Savages

El caso de su hermano pequeño, Ben, fue otro. Yo siempre le vi como un parásito de su hermano, al que pusieron en Boy meets World porque Fred Savage ya tenía pelos en pecho y no colaba. Hacía gracia, porque nos recordaba a Fred, pero ¡bam!, crece y se convierte en Borja Thyssen. Sé que Cory Matthews era el protagonista y tiene que caerte bien pero, qué queréis que os diga, siempre he pensado que Savage estaba tan tieso que llevaba una fregona metida en el culo.

Danielle

Y de bonus track, Topanga. Porque si hablamos de asustar al personal, no nos podemos olvidar de Danielle Fishel, quien tiene el honor de asustarnos desde el primer momento en el que pareció en nuestras vidas como novia (¡¿?!) de Ben Savage. Su sólo nombre ya era terrorífico y su evolución pectoral, digna de ser recordada como Tetanga.

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