Día: 7 de enero de 2009

Maldición sucia y sexy

Cuando navegamos a la deriva en la inmensidad de un mar repleto de ñordas televisivas que nos atacan por todos los flancos, nos agarramos a cualquier brizna de esperanza como a un clavo ardiendo. Eso es lo que me pasó a mí con Dirty Sexy Money, un faro luminoso en la oscuridad televisiva de la temporada pasada. Pero, ¡ah!, lo que no supe ver en ese momento es que la serie estaba maldita desde el principio y que me estaba metiendo en un jardín del que no podría salir, pues lo que empieza mal acaba peor. A pesar de calentar

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