La maldición de Babe Ruth
Y seguimos para bingo con otro post veraniego de escasa utilidad, pero como tengo la incordiante habilidad de recordar cosas inútiles y olvidar las realmente útiles, pues no me queda otra que, al menos, ayudaros a ganar alguna partidilla al trivial, o daros algunos datos para que os quedéis con vuestros amiguetes la próxima vez que elucubréis sobra la isla o sobre si John Locke en otra vida fue un Master del Universo. Hoy va de baseball, los Red Sox y Perdidos. Bien, de todos los deportes olímpicos que entiendo escasamente, el más paradójico es el baseball. ¿Por qué? Pues
Quiero más!