Ensalada de Beas

¿Y no van ahora los de telecinco y dicen que se montan un pseudo spin-off de Yo soy Bea? Y digo pseudo porque a priori no se dignan ni a cambiarle el nombre a la serie. Que me dirás qué sentido tiene continuar con el “Yo soy Bea” cuando ni la chica ni su amado estarán en ella. Porque no van a estar… esa otra, que manda huevos el tinglado surrealista que se está montando Álvaro con la recuperación de Bulevar para que luego el tío vaya y se largue de la serie con su novia a la primera de cambio. Para mí que no pasa de la siguiente edición de la revista, que le cambien el nombre a la serie por Bulevar21, como ya hicieron con la secuela Ecomodoa de la original colombiana.

 

Yo soy Bea

La cosa es que en las próximas semanas Bea dejará de ser fea. Semejante metamorfosis vendrá patrocinada por Be (me parto con la originalidad eligiendo nombres), que además de ser la prima pija de Echegaray es un cruce entre Una rubia muy legal y Fuera de onda. Cuando Bea aprenda a utilizar la pinza para las cejas, yo haré un esfuerzo de desintoxicación y me desengancharé, que ya está bien la broma, pero en la serie se quedará Be, y la mayoría de secundarios actuales, que bien vale la pena agotar la gallina de los huevos de oro hasta que lo que ponga sea más bien oro del que cagó el moro.

 

Patricia Montero

Patricia Montero, oséase, Be

Que sí, que debí desengancharme cuando abandonaron el barco Sonsoles y la Barbiloca, los mejores personajes, de lejos. Pero es que lo de Yo soy Bea es de un básico y de un simple que hasta refresca (algo, algo refresca). Y es que en Yo soy Bea lo que ves es lo que hay, punto pelota, sin matices. Y lo que hay, te lo explican clarito, para que no te pierdas, y en el capítulo siguiente te lo repiten, por si acaso. Y no te confundas, que el malo es malo, el mujeriego es mujeriego, la pija es pija, la garrula es garrula y, por supuesto, la fea, fea. Y el resto son tomas y dacas para unir y desunir parejas con los líos más alucinógenos que te puedas imaginar, eso sí, los ves venir tan de lejos que ya le gustaría al Havel. El estereotipo funciona, demostrado queda.

Pero claro, como en todo, acabas tomándoles cariño, mira que hasta Cayetana me está resultando agradable, y a Richard tengo que agradecerle que me introdujera en los caminos de la palabra moscorrofio, que me ha sido muy útil, la verdad.

Si me preguntan por su éxito, está claro, la gran capacidad empática de situaciones y personajes sumada a su transparencia argumental. Serie de encefalograma plano, sí, pero de vez en cuando estas cosas también van bien.

Como he prometido desengancharme en cuanto Bea ya no sea fea, no tendré el placer de ver cómo evoluciona Patricia Montero, la nueva Be. La chica ha hecho sus pinitos como secundaria, aunque dicen por ahí que donde es un hacha es bailando. Veremos cómo le sale el papel de rubia buenaza… o si a telecinco no le sale el tiro por la culata.

By the way, el título del post es un homenaje a esa gran película que es Ensalada de gemelas, con Bette Midler y Lily Tomlin. Ahí os dejo con un vídeo. Enjoy!

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