Depresión infantil total
Qué bien, en ByTheWay se acuerdan de mí… Como muchos de vosotros yo, de niña vivía en el mundo de las piruletas. Y no porque mis padres mi mimasen, que no era el caso, si no que yo me trasladé perpetuamente a un mundo pirulacho donde todo era alegría y alboroto y hasta me acompañaba un perrito piloto (lo confieso, sólo lo he dicho por la rima). Me alejaba todo lo que podía de las desgraciadas, no veía pelis de miedo, ni de padres que se iban a por tabaco y, ni mucho menos, mierdas infectas de sobremesa. Pero, llegó
Quiero más!