Irina Derevko toma el café solo

Ahí va uno de mis momentos inolvidables de Alias preferidos. En este no hay ni confesiones, ni descubrimientos, ni patadas, ni carreras, ni suspense, ni siquiera sexo (aunque con Irina la tensión sexual nunca debe descartarse)

Me gusta especialmente este fragmento por varias razones: me hace reír, refleja a la perfección la personalidad de dos de los personajes más importantes de la serie (Irina y Vaughn) y, en especial, utiliza el silencio y la inquietante mirada de Derevko de forma excepcional para redondear la escena, darle algo de humor y de paso dejarme otra vez clavada en el sillón preguntándome qué habría pasado con Irina si no existiera Lena Olin.



Traducción:

Irina: quiero un café, por favor.
Quiero un café y lo quiero ahora. Jo, soy súper lista, estos pardillos van a flipar cuando me escape. Pandilla de tarados de la CIA…
Kendall: (mira a Irina)
Y ahora pide un café la tia. Joder, no voy a decir que no, que está buena que te cagas.
(Mira a Vaughn)
No pretenderás que lo traiga yo, que soy el jefe. Anda guaperas, haz algo útil por una vez.
Vaughn: (mira a Kendall)
Menudo morro le hecha el calvo, y ahora tengo que hacer de camarero para la sobrada esta, porque mira que es chula.
Vaughn: ¿Con crema o azúcar?
¿Te gusta como a tu adorable hijita a la que me voy a beneficiar en tres capítulos, o me limito a tirar un escupitajo en el café?
Irina: (mira a Vaughn)
Pero tú sabes quién soy, piltrafilla. Que soy mala malísima, chunga de verdad, la jefa de todos los malos del KGB. Si hasta me cargué a tu padre.
Vaughn: Solo.
Joder con los Bristow, que no acierto una con ellos. No tenía suficiente con el sargento de hierro que ahora me mandan a la mantis religiosa esta. A este paso no me tiro nunca a Syd.
Irina: Gracias.
Anda, anda, vete a por el café que me tienes contenta. Corre insensato.

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